Primer plano del rostro de una mujer con una mirada pensativa y seria.
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En Francia, la jardinería está experimentando un crecimiento espectacular. Según un estudio reciente, el 72% de los franceses practican esta actividad en 2024. Este entusiasmo a menudo va acompañado de la instalación de un invernadero, un elemento clave para optimizar sus cultivos. Sin embargo, esta estructura puede ocasionar gastos imprevistos en forma de impuestos. Le revelamos cómo evitar esta carga fiscal y continuar disfrutando plenamente de su pasión.

El impuesto « invernadero de jardín » puede ser evitado legalmente. Aquí están las principales estrategias para estar exento:

  • Declarar a tiempo para beneficiarse de una exención temporal
  • Elegir una estructura ligera o desmontable
  • Optar por una instalación provisional (máx. 3 meses/año)
  • Respetar las dimensiones límites (< 5 m² y < 1,80 m)
  • Informarse sobre las exenciones locales en el ayuntamiento

El impuesto « invernadero de jardín »: comprender su funcionamiento

El impuesto « invernadero de jardín » no es un impuesto distinto, sino que forma parte del impuesto de urbanización. Este último está incluido en el impuesto sobre bienes inmuebles, afectando a los propietarios de bienes inmobiliarios. Se aplica a las construcciones que superan ciertas dimensiones:

  • Altura superior a 1,80 metros
  • Superficie del suelo superior a 5 m²

Estos criterios afectan no solo a los invernaderos, sino también a otras estructuras como cobertizos de jardín o gallineros. El monto de este impuesto varía según las regiones y sigue la tendencia al alza de los impuestos locales. En 2023, el impuesto inmobiliario experimentó un aumento récord del 8%, alcanzando máximos:

Región Cantidad por m²
Íle-de-France 1 004 €
Resto de Francia 886 €

Este aumento pesa gravemente sobre el presupuesto de los hogares, ya fragilizados por la inflación galopante. Entendemos la importancia de encontrar soluciones para reducir esta carga fiscal, especialmente para los apasionados de la jardinería como Jessica, quien considera su jardín como un verdadero campo de experimentación.

Estrategias legales para eludir el impuesto

Ante esta situación, tiene varias opciones para evitar legalmente el impuesto « invernadero de jardín ». Aquí le ofrecemos nuestras recomendaciones: 1. Declaración a tiempo: Al instalar un invernadero, debe declararlo dentro de los 3 meses posteriores a la finalización de las obras. Use el formulario 6704 IL para beneficiarse de una exención temporal de 2 años del impuesto inmobiliario. Este truco se aplica también a otras instalaciones como piscinas. 2. Optar por una estructura ligera: Elija un invernadero desmontable o móvil que no cumpla con los criterios de las construcciones sujetas a impuestos. Un invernadero tipo túnel de plástico, por ejemplo, puede ser una alternativa interesante. 3. Instalación provisional: Limite la duración de la instalación de su invernadero a un máximo de 3 meses por año, o 15 días en zonas protegidas (cerca de un monumento histórico). Esta configuración se considera como temporal y, por lo tanto, no sujeta a impuestos. 4. Respetar las dimensiones límites: Manteniendo una superficie inferior a 5 m² y una altura bajo 1,80 metros, evita cualquier declaración e imposición específica.

Exenciones y deducciones fiscales

Le animamos a informarse en su ayuntamiento. Algunas localidades han optado por exonerar los invernaderos de jardín del impuesto inmobiliario. Este trámite puede permitirle realizar ahorros sustanciales. Si se beneficia de un préstamo a tasa cero, podría, en algunos casos, disfrutar de una deducción fiscal. Una vez más, su municipio es el interlocutor privilegiado para obtener esta información valiosa. Cabe señalar que estas exenciones pueden extenderse a otros impuestos. Por ejemplo, podría estar exento del impuesto sobre los residuos o del cobertizo de jardín. Estos ahorros acumulados permiten preservar su presupuesto para la compra de nuevas semillas o herramientas de jardinería. Como apasionados de la jardinería, sabemos cuán importante es cada euro para embellecer y hacer fructificar nuestro espacio verde. Jessica, con su alma de jardinera y manitas, podría dar testimonio de la importancia de estos trucos fiscales para seguir haciendo de su jardín un lugar de expansión y experimentación.

Alternativas y consejos prácticos

Si a pesar de estos trucos, no puede evitar el impuesto, considere alternativas. Los mini-invernaderos o marcos, menos imponentes, pueden ofrecer una protección suficiente para sus cultivos sin estar sujetos al impuesto. También le recomendamos:

  • Consultar a un experto fiscal para optimizar su situación
  • Mantenerse informado sobre la evolución de la legislación en materia de fiscalidad local
  • Participar en las reuniones informativas de su municipio sobre urbanismo
  • Intercambiar con otros jardineros para compartir buenas prácticas

Adoptando estas estrategias, podrá seguir cultivando sus frutas y verduras sin pesticidas, ahorrar dinero y, sobre todo, preservar el placer de cosechar el fruto de su trabajo. La jardinería sigue siendo una actividad enriquecedora, tanto para el cuerpo como para la mente, y no debe verse obstaculizada por consideraciones fiscales. Con esta información en mano, ahora está preparado para enfrentar el impuesto « invernadero del jardín » y disfrutar plenamente de su pasión verde.