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Instalar carpinterías de calidad

Las carpinterías, ya sean ventanas, puertas o persianas, son estructuras indispensables en cualquier vivienda. Su correcta selección e instalación adecuada no solo contribuyen a la estética de tu hogar, sino también a su confort y rendimiento energético. ¿Cuáles son entonces los criterios principales a considerar al comprar estos equipos? ¿Cómo proceder con su instalación de manera óptima y asegurarse su durabilidad?

Las ventajas de los materiales innovadores en carpintería

Los avances tecnológicos han permitido la aparición de materiales como el composite, y este último atrae por su robustez y estabilidad dimensional. Insensible a las variaciones de temperatura y humedad, no se deforma, garantizando así una estanqueidad perfecta y duradera.

El PVC, por su parte, destaca por su facilidad de mantenimiento y resistencia a la corrosión. Como indica homfen.fr, no teme ni las inclemencias del tiempo ni las agresiones exteriores. El aluminio, por su parte, ofrece una excelente rigidez a pesar de su ligereza. Desafía el tiempo sin oxidarse y conserva su aspecto inicial con el paso de los años.

La madera es un elemento imprescindible que aporta un toque de autenticidad incomparable. Gracias a los tratamientos innovadores de los que se beneficia, resiste eficazmente a los ataques de insectos xilófagos y hongos.

Además de sus cualidades intrínsecas, estos diferentes materiales participan activamente en la eficiencia energética de los edificios. Algunos, como el PVC y el composite, incorporan cámaras de aire que refuerzan sus capacidades aislantes. Los vidrios que pueden recibir, a menudo dotados de capas de baja emisividad, optimizan la retención del calor en el interior de la vivienda.

Estas carpinterías de alto rendimiento permiten realizar ahorros sustanciales en la factura de energía. También contribuyen a mejorar el confort de los ocupantes regulando la temperatura ambiente.

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Las carpinterías de una ventana

Cómo elegir tus ventanas según tu vivienda

La selección de tus ventanas debe necesariamente ajustarse a las especificidades de tu lugar de vida. Las condiciones climáticas locales influyen en esta decisión.
En zonas templadas, donde los cambios térmicos son moderados, las carpinterías de madera o PVC pueden ser suficientes. En las regiones con inviernos rigurosos, opta por materiales aislantes como el aluminio con rotura de puente térmico o PVC multicámara.

Una vivienda situada en la costa requiere opciones resistentes a la sal marina y a la corrosión.

El estilo arquitectónico de tu residencia también debe guiar tu elección. Una casa antigua se acomodará idealmente con ventanas tradicionales de madera, mientras que una construcción contemporánea se embellecerá con amplios ventanales de perfiles minimalistas. Sin embargo, asegúrate de respetar las eventuales prescripciones estéticas en vigor, especialmente cerca de los monumentos históricos.

Para disfrutar de una óptima iluminación natural, orienta tus ventanas de manera prudente. Colócalas al sur o al oeste para captar la máxima cantidad de luz a lo largo del día.

Instalación y mantenimiento de tus carpinterías

Una instalación correcta garantiza la durabilidad y eficacia de tus ventanas. Confía esta tarea a profesionales cualificados. La instalación comienza con una toma de medidas precisa, indispensable para la fabricación de los marcos.

Luego viene el desmonte de las antiguas ventanas, teniendo cuidado de no dañar la estructura del edificio. Un correcto aislamiento mediante espumas aislantes y juntas adhesivas también es necesario para asegurar la estanqueidad periférica. La fijación, por su parte, debe ser robusta y adecuada al soporte, ya sea bloques de hormigón, ladrillos o concreto.

Para preservar la funcionalidad y estética de tus carpinterías, un mantenimiento regular es fundamental. Una simple limpieza con agua jabonosa es suficiente para eliminar la suciedad en el PVC y el aluminio.

En cuanto a las superficies de madera, requieren una renovación cada 5 a 10 años para protegerlas de las inclemencias del tiempo y los rayos UV. Un ligero lijado seguido de la aplicación de un barniz o pintura microporosa renovará su aspecto. También recuerda lubricar a menudo las partes móviles, como las bisagras, pernios y piezas de cierre.